Las crujientes marraquetas paceñas ahora se venden en Montero

Las marraquetas y llauchas llegan cada mañana a Montero.

Daly Pinto Sosa respiró hondo al ver la primera caja de marraquetas paceñas desembarcar en su tienda local. El aroma (esa mezcla de pan crujiente y memoria de hogar) inundó el lugar. Después de un estudio de mercado, su emprendimiento consiguió la exclusividad para distribuir este clásico boliviano y su hermana, la llaucha, en Montero.

La historia de este pan no empieza aquí. En la feria Expocruz 2023, la marraqueta paceña se transformó en un auténtico fenómeno: se vendieron hasta 14.000 unidades por día, convirtiéndose en el producto estrella del pabellón de La Paz. Pero su fama cruzó fronteras. En 2023, el portal internacional TasteAtlas la ubicó entre los mejores panes del mundo y en 2024 la marraqueta paceña subió al podio, alcanzando el tercer lugar a nivel mundial con una calificación de 4.4 estrellas.

Ese mismo año, el Concejo Municipal de La Paz la declaró oficialmente Patrimonio Cultural del municipio mediante la Ley Municipal 521, reconociendo su profundo valor en la identidad gastronómica paceña. Bolivia entera celebró. Hoy, Montero tiene la oportunidad de probarla caliente y crujiente, como debe ser.

Producidas en Santa Cruz por panaderos especializados que replican el método tradicional de La Paz, las marraquetas y llauchas llegan cada mañana a Montero. Su fórmula es simple pero legendaria: harina, agua, sal y levadura, fermentación lenta y horneado con vapor, que les otorga una corteza crujiente y una miga suave. Las llauchas mantienen la tradición paceña: empanadas rellenas de queso jugoso, pintadas con ají amarillo.

El desafío logístico (transportarlas por carretera a más de 60 km) fue grande, pero Daly asegura que lograron mantener la frescura y textura intactas. Comprometidos a un mínimo de 300 unidades diarias, hoy ofrecen una bolsa de cinco marraquetas por apenas Bs 10, en la calle Mariscal Santa Cruz, entre Buenos Aires y Arenales, de 8:00 a 18:30.

La difusión viene de boca en boca, redes sociales y WhatsApp; quizá informal, pero efectiva. Quienes llegan dicen “quería sentir el calor del pan paceño en mi desayuno”. Y ese es el propósito: “Traer un pedacito de La Paz a Montero”, resume Daly.

Las expectativas no se quedan ahí. A corto plazo planean ampliar la carta: más variedad de panes, snacks y bebidas calientes que evoquen ese calor hogareño paceño. A mediano plazo, sueñan con convertirse en un espacio completo de café-panadería, con productos emblemáticos y un ambiente familiar.

Con una propuesta cálida, auténtica y económica, las marraquetas y llauchas prometen conquistar Montero, tal como lo hicieron en una de las ferias más grandes del país y ahora respaldadas por el reconocimiento internacional como uno de los mejores panes del mundo. Consultas y pedidos pueden hacerse al WhatsApp 67988684.

*Texto: Gilberto Melgar