En medio de los reclamos contra la medida y de un bloqueo instalado este miércoles en una carretera nacional, el ministro de la Presidencia, Fernando Aramayo, descartó de manera tajante la posibilidad de abrogar el decreto.
Consultado en dos oportunidades sobre si la norma sería abrogada, Aramayo respondió: “No”.
El ministro explicó que el Gobierno mantiene reuniones y espacios de diálogo con diferentes organizaciones, a las que planteó trabajar en la reglamentación del decreto con el objetivo de introducir ajustes en su aplicación.
“Hay que reglamentar el decreto y hay normas complementarias que también hay que modificar y trabajar”, manifestó.
Aramayo sostuvo que la reglamentación permitirá establecer aspectos técnicos y procedimientos necesarios para la aplicación de la normativa, en coordinación con los sectores involucrados.
Asimismo, el ministro afirmó que existe conciencia sobre la imposibilidad de mantener el actual nivel de subvención a los combustibles y cuestionó el impacto del contrabando de diésel y gasolina.
Según Aramayo, existen “mafias en instituciones estatales” y fuera de ellas que, a su criterio, “lucran con la plata de los bolivianos”.
“La única forma de luchar realmente contra el contrabando es que deje de ser negocio contrabandear diésel o gasolina. Entonces, el que se haya tomado esta decisión es dura, es compleja, pero ¿es esto o continuamos financiando a estas mafias que estaban lucrando con el contrabando de diésel?”, concluyó.

