El Decreto Supremo 5676, promulgado por el Gobierno, establece que desde este lunes los grandes consumidores de diésel, conocidos como Gracos, deberán pagar Bs 18 por litro. En cambio, los particulares y transportistas mantienen el precio de Bs 9,80.
La norma considera como grandes consumidores a quienes utilizan 20.000 litros o más de diésel al mes. Por debajo de ese nivel están los usuarios directos, que consumen entre 120 y 5.000 litros, y los clientes directos, que utilizan entre 5.000 y 19.999 litros mensuales.
Entre las actividades que podrían verse afectadas por el nuevo precio están la minería del oro, incluida aquella que opera sin registros ni permisos, además de empresas constructoras y agrícolas. El exministro de Hidrocarburos Álvaro Ríos señaló que productores de alimentos, como el sector cañero, también están dentro del grupo de grandes usuarios y sentirán el impacto del incremento.
El efecto puede trasladarse a los costos de obras y producción. Ríos advirtió que el mayor precio del combustible podría encarecer el transporte utilizado en la construcción de carreteras, puentes y otras obras de gran magnitud.
El economista Gonzalo Colque, por su parte, señaló que el nuevo precio alcanzará a buena parte de las empresas agroindustriales, entre ellas ingenios, avícolas y ganaderos. También identificó al transporte pesado e interdepartamental como uno de los sectores que más podría sentir la medida, debido al elevado consumo de diésel.
En Santa Cruz, el impacto podría ser mayor por la fuerte dependencia de la agricultura del diésel. Colque explicó que un incremento en el costo del combustible elevará los costos de producción y podría repercutir en actividades destinadas a la exportación, como la producción de carne, soya y sus derivados.
Así, aunque el precio de Bs 9,80 se mantiene para particulares y transportistas, las empresas y sectores que consumen grandes volúmenes de diésel deberán asumir desde ahora un costo considerablemente mayor.

