Rodrigo Paz rompe el silencio, defiende a su esposa y desautoriza a Fernando Cerimedo

A más de una semana del atentado contra Nadia Beller, el presidente Rodrigo Paz se pronunció sobre el caso, defendió a su esposa y afirmó que el asesor político argentino Fernando Cerimedo nunca tuvo autorización para representarlo a él, al Gobierno ni a su familia.

“Por eso nunca hubo un contrato, por eso nunca hubo una relación de trabajo directa (…). El señor Cerimedo jamás tuvo la autorización de representar a este boliviano, a la Presidencia, al Gobierno o a mi familia”, afirmó Paz en un video, al garantizar que se llevará adelante una investigación transparente para establecer la verdad de los hechos.

El mandatario reconoció que Cerimedo colaboró como estratega internacional durante la segunda vuelta electoral y que también prestó cooperación durante los primeros días de su Gobierno. Sin embargo, aclaró que su presencia en Bolivia no era permanente y que nunca existió una relación laboral formal.

Paz también salió en defensa de su esposa, a quien calificó como una persona “intachable”, y de su familia frente a las acusaciones surgidas en torno al caso. Cuestionó que se pretenda afectar su imagen mediante escándalos y remarcó que las investigaciones deben sustentarse en pruebas. “El escándalo no es una prueba”, sostuvo.

Las declaraciones del jefe de Estado se producen después de que Beller denunciara un supuesto “contubernio” destinado a atentar contra su vida y encubrir hechos de violencia y presunta corrupción. La activista señaló a Cerimedo, a la esposa del mandatario y a personas vinculadas al Gobierno, además de afirmar que mantuvo una relación sentimental con el asesor argentino.

En tanto, la defensa de Cerimedo rechazó las acusaciones y sostuvo que Beller habría ejercido presiones y presuntos chantajes contra su defendido con el propósito de conseguir un cargo dentro del Gobierno.

La abogada de Cerimedo, Margarita Arce, afirmó que esos elementos estarían registrados en los chats entregados a la Fiscalía y señaló que su defendido está dispuesto a someterse a un careo con Beller.

El caso continúa bajo investigación y las distintas versiones deberán ser esclarecidas por las instancias correspondientes, sobre la base de las evidencias y actuaciones investigativas.