Desde las 00:00 de este sábado 22 de octubre, las carreteras en Warnes, Montero y Portachuelo fueron cerradas impidiendo el normal tráfico vehicular en la región, en cumplimiento al mandato del Cabildo del 30 de septiembre, que determinó un paro cívico indefinido para exigir el Censo de Población y Vivienda en el 2023.
En Montero, un contingente policial se apostó en la zona del segundo anillo de ingreso a Montero para evitar que los grupos de vecinos organizados cierren el paso vehicular en ese sector.
Frente a esa situación los manifestantes se trasladaron hasta la rotonda sur del primer anillo donde procedieron al cierre de la vía y quemas de llantas. De igual manera, otros puntos de bloqueos se instalaron en la rotonda norte y Guabirá.
Horas antes el presidente del Comité Cívico de Montero Hugo Serrate, informó que, en coordinación con diferentes sectores de la ciudadanía, coordinaron las acciones para llevar adelante el paro indefinido.
Explicó que el Comité Cívico no entregó ninguna clase de permisos de circulación, porque se ha determinado quienes y qué tipo de vehículos podrán circular libremente.
Quienes tendrán libertad de transitar son las ambulancias, policía, bomberos, medios de prensa, viajeros de aeropuerto, Fuerzas Armadas, provisión de farmacias, vehículos del cuerpo consular, personal de salud, emergencias, servicios básicos, vehículos de divisas, de abastecimiento de alimentos y cisternas de combustible.
La movilización debe ser pacífica y quienes estén ubicados en los puntos de bloqueo, no deben reaccionar ante las provocaciones que puedan venir de grupos afines al Gobierno. Lo mejor será retirarse momentáneamente y luego retornar nuevamente al lugar para retomar el bloqueo, recomendó.
En opinión del dirigente cívico, la ciudadanía ha comprendido la importancia del censo y se cuenta con una sociedad organizada que llevará adelante una movilización ordenada y pacífica que es la única forma en que Santa Cruz puede ser escuchada por el Gobierno.

