Momentos de tensión vivió una delegación del Club Blooming la noche del lunes, luego de que el bus en el que se trasladaban de Montero a Santa Cruz fuera presuntamente atacado con un disparo de arma de fuego, tras disputar un partido frente a Guabirá en el estadio Gilberto Parada.
El hecho fue denunciado inicialmente en la Estación Policial Integral (EPI) de Los Tusequis, donde se informó que en el vehículo viajaban varios jugadores y miembros del cuerpo técnico.
Según declaraciones del gerente técnico del club, Óscar ‘Pony’ Araúz a la Red Uno, la denuncia no fue recibida en esa unidad y fueron derivados a las autoridades de Montero, ya que el ataque habría ocurrido en esa jurisdicción.
Afortunadamente, no se reportaron personas heridas, aunque el incidente ha generado gran preocupación en el entorno deportivo. La Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (Felcc) ya inició las investigaciones para dar con los responsables del atentado.
El Club Blooming, mediante un pronunciamiento, expresó su profunda preocupación por el hecho y exigió garantías de seguridad para sus delegaciones, no solo en el desarrollo de los partidos, sino también en sus traslados entre ciudades.
Este episodio reabre el debate sobre la violencia en el fútbol boliviano y la urgente necesidad de reforzar la seguridad en eventos deportivos para evitar que hechos como este terminen en tragedias.

